Seguridad alimentaria y desarrollo rural
El EED no fomenta proyectos especiales en el sector de la producción agrícola. Los programas apoyados son proyectos de desarrollo rural integrados en los que la producción de alimentos representa, a lo sumo, una parte del programa global. La lucha contra la pobreza y el hambre en el campo está en el punto central. Aquí se encuentran, aparte de la mejora de la técnica de producción, especialmente, los sistemas de salud básicos, la formación elemental, la justicia de géneros, la conscientización y las formas de la autoorganización.
El hambre es más que una simple cuestión de producción. El símbolo más claro de la crisis del espacio rural es el hecho de que el 70 por ciento de los hambrientos del mundo vive en el campo. Los seres humanos que producen alimentos para los otros son los que tienen menos para comer. Los pobres del campo son extremadamente vulnerables respecto a la arbitrariedad, las prácticas fraudulentas, los cambios políticos, los fracasos del mercado, los enfrentamientos, los cambios ecológicos, la competencia internacional, la política de comercio y los fenómenos naturales.
El EED quiere apoyar a los campesinos y las campesinas en su lucha por la supervivencia. Esto ocurre, por un lado, a través de las medidas de desarrollo concretas en el ámbito local. No queremos sobreponerles una modernización. Los afectados tienen que tomar en su propia mano su liberación de la pobreza y el hambre. Ellos son los expertos de su propia lucha por la supervivencia. La participación de los afectados y su conscientización es básica para todos los proyectos. La técnica que fomentamos no necesita costosas máquinas, aparatos ni instituciones. Los métodos tradicionales propios y las instituciones sociales son, en parte, formas sensibles del desarrollo.
- Nuestros esfuerzos en favor de la agricultura ecológica, el tratamiento tradicional de las semillas, la biodiversidad y nuestra postura contraria a las tendencias destructoras que van unidas a la agrogenética sirven a este objetivo.
- La financiación de programas integrados de nuestras contrapartes internacionales en el desarrollo rural mejora directamente las relaciones de vida locales.
Por otro lado, este enfoque exige también un acompañamiento político en el ámbito nacional e internacional. Muchos procesos de empobrecimiento tienen sus causas en las relaciones económicas internacionales. La población rural pobre ha de conseguir que se escuchen sus asuntos de supervivencia. Por ello, nosotros fomentamos sus agrupaciones y campañas. En el ámbito internacional, nos esforzamos para que se revisen constantemente las políticas de nuestro gobierno, de la UE y de las organizaciones internacionales para verificar si éstas dañan a la población rural pobre. Pero esto no es suficiente: Ella ha de tener libertad de movimientos para elaborar su propio autodesarrollo y formentarlo.



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Last Update: 15.09.2008 18:40:40 |
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